Últimas noticias
Home » , » Don Solaris: El arca perdida y los besos de Marion

Don Solaris: El arca perdida y los besos de Marion

En su ruta desde El Salvador hasta Panamá, acompañado de Mike, Don Solaris reflexiona sobre la felicidad y la comodidad, la creatividad y la esclavitud, el viaje en solitario o con el copiloto delante, los miedos y la interacción con las gentes del camino.

A los 18 años recién cumplidos me saqué el carné de conducir. Mi madre no se creyó que me lo hubiera sacado a la primera, lo que por un lado me llenó de orgullo y por otro me cabreó bastante. Que la misma mujer que me parió con sudor y lágrimas dudara de mis habilidades automovilísticas me ofendió un poco, aunque he de decir que su desconfianza se vio dolorosamente confirmada cuando le destrocé el coche en un viaje volviendo de Portugal, en una curva que quizá hubiera debido tomar un poco mas despacio. Independientemente de mi evidente inexperiencia al volante, una constante sucedía cada vez que me subía a la máquina: Unas irresistibles ganas de seguir adelante, hacia el final de la carretera, persiguiendo el horizonte. Durante muchos años he intentado psicoanalizarme a mi mismo para entender esta urgencia del marchar siempre. La huida, el miedo, la aventura, la fantasía, la masturbación mental y varias otras razones se me han ocurrido como posibles causas de esta mi obsesión por la carretera. Al final lo he aceptado como algo que tiene que ver con mi naturaleza y ya no le doy mas vueltas. Quizá un profesional me hubiera tumbado en el diván y habría conseguido ahondar en lo mas profundo de mi infancia para encontrar el terrible trauma que es el causante de todo, y después de varias sesiones y unos cuantos cientos de euros menos en mi cuenta, consiguiera extirpar de mi interior este "problema" que es el incansable amor por la ruta. No sólo por razones económicas sino porque no me sale de los cojones que me extirpen nada, me quedo con mi trauma y esta obstinada necesidad por seguir adelante.

Seguir leyendo en New York - Ushuaia

Más sobre Don Solaris en su muro y en su canal de vídeo



Share this article :